Biografía
Cuentan que, desde que aprendí a expresarme verbalmente, manifesté un poderoso, ferviente e inquebrantable deseo: pintar. Quizás nunca sabré realmente el por qué.
Me recuerdo, desde que tengo memoria, soñando con poseer los conocimientos y las herramientas necesarias que me permitiesen el ejercicio diario de esta dificilísima y a la vez hermosa profesión.
Embelesada siempre por cuanto pone de manifiesto la genialidad y la sensibilidad del ser humano, sintiéndome afortunada al tener la dicha de contemplar, de aspirar, de impregnarme de la labor de otros, aún sintiéndome pequeña e insignificante.
No pinto porque piense que tengo algo que aportar, que decir, sencillamente lo hago porque necesito hacerlo, como respirar.
Con toda la soledad, los fracasos y sacrificios que conlleva, no podría ni querría dejar de hacer lo que hago.
Soy en ésto, la pintura es mi aire.
Mi camino, la persecución de un sueño: expresar lo que se ve con el corazón frente a la torpeza de unas manos que empobrecen infinitamente la visión.
Mª. José Aguilar Sevilla, Febrero 2005