Biografía
Su obra tiene claras influencias, especialmente en sus inicios, de la pintura catalana de paisajes del siglo XIX con pintores clave como Josep Berga i Boix, Enric Galwey o Joaquim Vayreda fundador de L'escola d'Olot en el año 1869.
Éstos despertaron en Mario García el interés por la pintura Olotina, cuyo tema principal es el paisaje y las escenas rurales de la Comarca de Olot (Girona).
La arquitectura también forma parte importante de la evolución de su pintura. Admirador de arquitectos como Le Corbusier (Charles Edouard Jeanneret-Gris), Ludwig Mies van der Rohe y Frank Lloyd Wright entre otros por su capacidad creativa en diseñar en algunos casos viviendas y edificios imposibles en marcos incomparables.
El surrealismo de René Magritte y Dalí captan también su atención dejándose entrever en alguna de sus obras.
Su fuerte pasión por la naturaleza y la fauna, el gran respeto que siente por el medio ambiente y su constante inquietud pro-activa por la conservación del ecosistema, le hacen sentir como él se define, "un naturalista".
Con todo ello consigue tener todos los ingredientes para elaborar su estilo de pintura predilecto: "Fusión de paisajes".