Una generación crecía con la televisión en los años 80.
En Francia, una guerra de audiencias daba origen a una inusual y amplia cobertura audiovisual de programas infantiles, que produjo una explosión extraordinaria de series de dibujos animados, entre las cuales se encontraba un considerable número de producciones japonesas de alta calidad.
En una edad de despreocupaciones e inocencia, historias complejas conteniendo mensajes de esperanza, amistad, nobleza y heroísmo invadían el imaginario de los niños.
Los años 80 fueron de verdad especiales y ése período fue titulado de
Calle de Emilio Vargas 3 y 5
28043 - Madrid (España)